A 40 km de Benicarló, el Delta del Ebro es la zona húmeda más extensa de las tierras catalanas. Con 320 km de superficie, constituye el hábitat acuático más importante del Mediterráneo occidental. El papel esencial que desempeña en el campo biológico contrasta con su peso en el sector agrícola y con la profunda humanización de gran parte de su superficie.
Con el fin de alcanzar la armonía entre los valores naturales y la explotación por parte del hombre, la Generalitat de Catalunya, mediante un decreto de 1983, convirtió el Delta del Ebro en la primera zona húmeda de Cataluña. Hoy en día, su relevancia a escala internacional es reconocida por los máximos organismos personalizados.
El Parque Natural del Delta del Ebro tiene una superficie total de 7736 Ha, 5316 de las cuales corresponden a la comarca del Montsià y 2420 a la del Baix Ebre. Comprende las lagunas de Les Olles, El Canal Vell, El Garxal, L’Alfacada, La Platjola, La Tancada y L’Encanyissada, las islas de Buda, Sant Antoni y Sapinya, las penínsulas de la Punta de la Banya (Els Alfacs) y El Fangal, Els Ullals de Baltasar y Els Erms de Casablanca.