Los aljibes son depósitos de agua, excavados bajo tierra y cubiertos con una cúpula de mampostería. Sirven para almacenar el agua de la lluvia que circula por los caminos y canales de riego próximos, después de haber depositado gran parte de su carga sedimentaria en un receptáculo situado en la parte superior.
Estos interesantes y característicos elementos del patrimonio etnológico de Benicarló se encuentran en las zonas de secano del término. Ahora bien, los mejor conservados están situados a lo largo del antiguo Camino de Els Moliners y en el Camino de Ulldecona, y son los siguientes: Aljibe de La Sotada o de La Pistola (construido en 1891), Aljibe Vell o del Camino de Cálig (el más antiguo, aunque se desconoce la fecha de su construcción), Aljibe de La Fossa del Pastor (construido en 1845) y el Aljibe de La Masia o del Camino de Ulldecona (construido en 1899).