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POBLAT IBER DEL PUIG DE LA NAU

5. Acceso y visita al yacimiento

ACCESO Y VISITA AL YACIMIENTO DEL PUIG DE LA NAU

El acceso al Puig de la Nau no presenta ninguna dificultad, pues el yacimiento se encuentra cercano a vías principales de comunicación y se puede llegar hasta la puerta con cualquier tipo de vehículo, pues circularemos por caminos asfaltados que conducen al pie mismo de las ruinas. No obstante, antes de desplazarnos, al ser una zona protegida, hay que ponernos en contacto con el Museo de la Ciudad en el Centro Cultural del Convento de San Francisco, Plaza de la Paz, número 2, de Benicarló, teléfono 964 460 448, para asegurarnos que en el momento de nuestra llegada estará el guía, o concertar la visita.

Al yacimiento se llega por la carretera comarcal CS.V-5802, Vinaròs-Càlig, la cual parte de la carretera nacional N-232, Vinaròs-Vitoria en su punto kilométrico 2’500; en el kilómetro 2 de la mencionada carretera comarcal se encuentra el puente que cruza la autopista AP-7, inmediatamente después de sobrepasarlo se toma el camino de servicio en dirección norte, en el cual se abre la pista de acceso a la cantera en donde se encuentra el yacimiento. Otro camino para llegar es a partir de la localidad de Benicarló, por el camino llamado de Ulldecona o del Puig, que se inicia en el punto kilométrico 1044,400 de la carretera N-340, el cual alcanza el citado puente de la autopista AP-7 en su punto kilométrico 6. Este camino se encuentra debidamente señalizado para llegar con facilidad, pero no tiene permitida la circulación de autobuses.

A partir del punto de encuentro situado en una terraza junto a las escaleras y la rampa de acceso, y desde donde se puede disfrutar de una agradable vista del llano litoral, que abarca desde la sierra del Montsià hasta la de Irta, se inicia el recorrido de visita al yacimiento, recorrido que está señalado por un icono que representa un jinete ibérico indicador del sentido de la marcha. No se salga del itinerario prefijado y no suba por las paredes, procure que el yacimiento pueda cumplir otros dos mil quinientos años más.

A lo largo del recorrido existen paneles informativos que irán explicando aspectos generales del yacimiento, así como otros que darán datos concretos sobre el espacio que se está visitando en ese momento.

Se entra a las ruinas tomando la pequeña rampa que se encuentra a la derecha del punto de reunión del grupo.

1.- La Casa del Pintor

La rampa de acceso nos conducirá directamente al primer espacio que visitamos. Se trata de un edificio en donde las excavaciones arqueológicas han aportado una serie de evidencias sobre su funcionalidad, pues entre el abundante material recogido, se localizó un fragmento cerámico que fue aprovechado como paleta de pintor, así como una vasija con oxido de hierro, que era el producto con el cual los iberos pintaban las vasijas, es por ello que esta construcción recibe el nombre de La Casa del Pintor. El trabajo de alfarero y el de decorador de vasijas, seguramente lo realizarían artesanos diferentes, situándose los hornos de cerámica en el exterior de las poblaciones.

Se accede al edificio por una puerta con un umbral algo elevado que impediría que entrase el agua en caso de abundante lluvia. Vemos una edificación completamente hecha de mampostería, con piedras del terreno unidas con barro, aunque originalmente estas paredes se encontrarían completamente cubiertas con enfoscados de barro o con cal. A nuestra izquierda y tan solo entramos, vemos una escalera realizada también con mampostería, la cual daba acceso a una planta superior construida con adobe. En medio de la sala y desplazada hacia la pared que la cierra por la izquierda, vemos una base de piedra sobre la que en su día descansaba una columna de madera que sujetaba la jacena sobre la que descansaban las vigas que sustentaba el suelo de la estancia superior. En la esquina de la escalera se encuentra formando parte de ella, otra piedra que corresponde también a una base de columna para la misma jacena.

Como se puede comprobar la estancia inferior no tendría más ventilación e iluminación natural que la propia puerta, por lo que el trabajo que se realizase en su interior sería muy restringido. En la planta superior, una zona más aislada, se encontraría el espacio particular del propietario de la casa, en donde tendría los enseres domésticos y el lugar de descanso.

2.- La Casa de la Esquina

Al salir de La Casa del Pintor, a nuestra derecha y en la propia calle, vemos otra escalera de parecidas características que la vista anteriormente, pero en esta ocasión la parte superior se encuentra construida con barro, a modo de tapial. La escalera daría acceso a una estancia que se localizaba en la parte superior de la casa que hace esquina. Una estancia que sería independiente de la inferior, ya que para entrar a ella debemos girar la esquina y acceder por la puerta que se abre en medio de la fachada. Una vez dentro vemos un espacio rectangular delimitado por paredes de mampostería, exceptuando la pared de en frente, que la separa de La Casa del Pintor, la cual está hecha con un zócalo de mampostería, que es lo que nos ha quedado y podemos ver, y continuaría su construcción con barro, empleando una técnica parecida al tapial. Posiblemente este espacio y el primero que hemos visitado formarían una misma estancia, la cual en un momento dado y dentro de las pocas variaciones arquitectónicas que sufre el poblado durante su medio siglo de vida, se dividió con esta pared, quedando un edificio de dos alturas pero tal y como hemos comentado siendo independientes la una de la otra.

3.- La Calle del Pintor de Pentesilea

La segunda casa que hemos visitado se encuentra en una calle orientada de este a oeste, que denominan del Pintor de Pentesilea porque en ella se localizó una copa griega de buena factura, con representaciones de escenas de gimnasio, realizada por este pintor de cerámica griego hacia el 460 a. C. Esta pieza es una muestra del importante comercio que tenía el poblado con los diferentes mercados de la Antigüedad.

La calle tiene una longitud de 20 metros y una anchura de 1’40 metros. Como firme de la calle sirve la propia roca natural del terreno. Las calles además de ser un espacio de circulación servían como desagüe en los días lluviosos y también como espacio de trabajo, pues ya hemos comentado como en el interior de las casas había poca iluminación para realizar actividades artesanas, por lo que estas se llevarían a cabo en el exterior, en plena calle, que sería una prolongación del espacio doméstico, o en las azoteas de las casas. Todas las puertas que se abren a la calle se encuentran en su lado norte, por tanto miran al sur, mientras que en la parte sur de la calle no hay ninguna puerta.

4.- Una casa en tres

Continuando por La Calle del Pintor de Pentesilea encontramos tres estancias seguidas que presentan unas características similares en cuanto a construcción y superficie. La última de ellas está ligeramente reconstruida en una de las esquinas interiores, ya que se encontraba destruida por la cantera, forma esquina con otra calle que ha desaparecido en su totalidad debido también por la extracción de piedra. Estas tres estancias, construidas con mampostería y la parte superior con barro, formarían una misma casa de la cual la calle sería el espacio de unión de las habitaciones, de nuevo la calle vuelve a ser considerada como una prolongación del espacio privado y doméstico. Esta estructura la volveremos a encontrar en otro edificio cercano a la muralla.

5.- La Bodega del Vino de Ibiza

En la esquina opuesta a la casa que hemos visitado, se encuentra un espacio rectangular, con un extremo destruido por la cantera, la excavación arqueológica que se ha realizado ha proporcionado abundantes ánforas ibéricas y de Ibiza, por lo que seguramente sería un espacio destinado al almacenaje de productos de esta isla, posiblemente de vino. Las ánforas se encontraban concentradas en la línea central de la habitación, en donde también estaba el hogar. En la pared que cierra la estancia por el oeste, encontramos un banco corrido hecho de mampostería, el cual sería usado para depositar en él algunos de los productos que se guardaban en la casa. Junto a las abundantes ánforas se localizó un fragmento de copa griega decorada por el pintor de Hermonax, tal y como se hace constar en el propio fragmento. La copa estaría decorada con un tema de carácter mitológico, el rapto de Oritía, hija de Erecteo, rey de Atenas, y de Praxítea. La joven fue arrebatada por Bóreas, dios del viento del norte, que la trasladó al país de Tracia. Allí la hizo objeto de sus amores, y madre de cuatro hijos: dos mujeres, Cleopatra y Quíone, y dos varones, Calais y Zetes. En esteMARIA espacio encontramos pues, productos provenientes de dos mercados diferentes, el púnico, procedente de Ibiza y el griego cuyo origen se encuentra en la zona de Atenas, y que llegaría al poblado a través del puerto de Ampurias. El comercio púnico indicado por las ánforas del sur peninsular, y las que hemos comentado de Ibiza, que abastecerían de salazones de pescado, vino y aceite al poblado, era el comercio predominante en la zona. El griego se limitaba a las vasijas cerámicas de lujo y a algunas ánforas de vino procedentes del sur de Francia, concretamente de la zona de la actual Marsella, que en el siglo V a.C. era un importante enclave comercial.

6.- Casa del Horno

Continuamos nuestro recorrido en dirección oeste, en busca de la muralla. A poca distancia del último edificio visitado encontramos un entrador a mano izquierda, e inmediatamente de nuevo a mano izquierda, se localiza la entrada de otra construcción, a la que se pasa tras bajar unos pequeños peldaños. Se trata de un edificio de tres estancias comunicadas entre si, y a las que se puede acceder a través de esta puerta, o la que recae en otra calle, por tanto, tiene una doble entrada. Esta edificación tal y como indican los restos localizados durante la excavación tenía dos alturas, por lo que la superficie ocupada podría ser el doble que la existente hoy en día. En la primera estancia y en el suelo, en frente de la entrada, vemos los restos de una solera realizada con piedras que pertenece a los restos de un horno, del que desconocemos que producía. Junto al horno encontramos la puerta que da acceso a otra estancia situada en el centro de la edificación. Se trata de un espacio que prácticamente no ofreció ningún tipo de material en su excavación por lo que se desconoce que actividad se llevaba a cabo en ella. En frente de la puerta por la que hemos entrado, encontramos la que nos conducirá a través de un pasillo empedrado a la tercera estancia, la cual tiene un acceso por otra calle. Se trata de un espacio con paredes construidas con mampostería, exceptuando la que cierra por la parte oeste, y en la que se ha aprovechado la roca natural para levantar el edificio. En esta estancia se localizó abundante material de carácter doméstico, así como un par de hogares, es de suponer que tendría una funcionalidad de almacenaje y producción de las necesidades diarias de sus ocupantes. En la pared que separa el espacio de la calle hay un vasar o banco corrida que serviría como lugar de trabajo.

Ahora volveremos por donde hemos entrado a la casa y saldremos de nuevo a la calle principal que nos debe de llevar a la muralla.

7.- La Panadería

Siguiendo en dirección oeste, a la izquierda y junto a la muralla, encontramos dos estancias. La primera está construida con mampostería, aunque la parte este se encuentra muy destruida. En frente de la puerta de acceso y en la esquina se puede apreciar aún los restos de un horno ligeramente alzado, mientras que en medio de la estancia se pueden ver las abundantes evidencias de hogares realizados con una solera de cantos rodados y barro cocido. En algún caso rodeado con piedras calizas que formarían alguna estructura para el servicio del hogar. Esta importante presencia de elementos de combustión, como son los cinco hogares y el horno, así como los abundantes molinos localizados durante la excavación nos indican que seguramente este espacio se dedicó a la preparación de alimentos panificables. También se encontró en el suelo, los restos de un pequeño cerdo enterrado junto a uno de los hogares. Estos restos pertenecerían a un sacrificio propiciatorio lo que indica la importancia de la función que se realizaba en el edificio.

Al oeste de la edificación que hemos comentado y separada de ella por un muro de mampostería, hay un espacio que se sitúa prácticamente entre la muralla, ya que dos de sus paredes corresponden al sistema defensivo. En él se ha reconstruido parte de la cubierta, en donde podemos ver el tipo de tejado que tendrían las edificaciones del poblado. En este espacio y en una esquina hay una estructura rectangular destinada a la combustión, y en el centro se ven los restos de lo que era un pequeño horno. Se encontraron varios molinos que tras el correspondiente análisis se comprobó que habían sido utilizados para moler bellotas, almorta y cebada.

8.- La Muralla

Saliendo de la zona de panadería subimos por la escalera de madera que nos llevará a la parte superior de la muralla, en donde podemos ver en la parte más prominente la base de una torre ligeramente redondeada. En cada uno de sus lados, tanto en dirección norte como sur, once metros de lienzo de muralla realizado en mampostería, por lo menos las partes que nos han llegado hasta nosotros. Esta muralla de considerables dimensiones envolvería completamente todo el poblado estableciendo una defensa difícil de franquear. Desde la muralla tenemos una visión de conjunto de todo el yacimiento.

9.- Almacenes

Una vez bajamos de la muralla y al pie de la escalera, en frente de las panaderías, vemos un espacio dedicado posiblemente al almacenaje y a la producción de productos alimenticios. Se trata de edificaciones rectangulares, que en algunos casos tendrían dos alturas. Las abundantes vasijas de gran capacidad, así como la presencia de ánforas avalan la función de almacén. En el centro de uno de ellos podemos ver los restos de un gran hogar realizado con cantos rodados y barro cocido. La presencia en estos edificios de un depósito votivo formado por una moneda de Ampurias acuñada en plata, dos pares de pendientes de oro, un colgante del mismo material, y un brazalete de plata, así como ofrendas de animales enterrados en el pavimento de la casa que en algunos casos se depositan junto a restos de recién nacidos, nos hablan de unos ritos propiciatorios realizados para la protección y prosperidad de las funciones que se hacían en el interior de los edificios, lo que es muestra de la importancia que tenían para la población las actividades que se realizaban. Se desconoce el lugar exacto del acceso a estas dependencias, seguramente por su parte este.

10.-Plaza de Armas

Continuando nuestra visita nos encontramos encima de una plaza sobre la muralla, la cual alcanza en este punto los 11 metros de ancho, en un espacio delimitado por el lienzo de la muralla, una torre interior, a la que se accedería por una escalera exterior, de la que tan solo queda la estructura. Por la parte norte este espacio se encontraba delimitado por una torre, señalada por la primera línea de piedras, los únicos restos que han llegado a la actualidad. La parte este la delimitaban las edificaciones del poblado. Desde esta zona se podía distribuir la defensa de las murallas a cualquier lugar, ya sean los lienzos o las torres.

Aunque no es un paso original, debido a la destrucción de la cantera continuaremos nuestra visita por la pasarela de madera, que nos llevará a la parte exterior del poblado.

11.- Vial de acceso a la población

Una vez sorteada la muralla nos encontramos en un estrecho pasillo delimitado por el propio lienzo de la muralla y por una antemuralla, es decir una pared que se encontraba por delante de la muralla. Ambas estructuras arquitectónicas conformaban un pasillo que se debía seguir para llegar a la puerta y acceder a la población. Mientras se iba siguiendo el pasillo en cuestión, desde los lienzos de muralla y desde la torre se podía vigilar perfectamente a quien entraba, e impedirle el paso si no era una persona bienvenida. La cantera ha destruido el inicio de este corredor por lo que no sabemos en donde se iniciaba, pero vemos que su recorrido nos lleva al cuerpo de guardia de la puerta de acceso

12.- Cuerpo de guardia y puerta de acceso

Siguiendo el pasillo en el que nos encontramos llegamos junto al corte de la cantera, y a la izquierda encontramos el cuerpo de guardia. La muralla forma un reentrante en cuya esquina se situaría en la parte superior una torre, la cual vigilaría y protegería la parte izquierda, mientras que en la derecha existía otra estructura de la que nos ha llegado tan solo parte de la base. Posiblemente sería una torre de tendencia redondeada, que defendía el flanco derecho de la entrada de la población. En el centro de este espacio formado por la estructuración de la muralla, encontramos los restos de un gran hogar que daría servicio al cuerpo de guardia. El hogar está formado por una capa de guijarros y por encima de ellos tierra endurecida y quemada por el fuego hecho sobre ella. Posiblemente este espacio tuviera algún tipo de techado o marquesina apoyada en la muralla. En el fondo de este cuerpo de guardia se sitúa una obertura en la muralla que tiene una anchura de 0’90 metros, y que era la entrada a la población, no sería la única, pero sí la única que se ha conservado. La puerta da a un estrecho pasillo que presenta unos escalones que nos conducirán a las calles del poblado.

13.- Palacio

Inmediatamente traspasamos la puerta de acceso a la población, a mano izquierda encontramos un edificio que por sus características arquitectónicas podemos relacionar con la residencia del jerarca del poblado. En efecto, estamos ante la vivienda más grande de la población, está dividida en cuatro espacios, más posiblemente, unas estancias superiores, a las que se accedería por una puerta situada sobre la muralla al lado de la puerta de entrada de la población. Esta puerta está señalada por un pavimento de conchas. El edificio es el único que presenta sillares para su construcción, aunque se encontrarían en la parte superior de la fachada, pues todos se han localizado en los niveles de derrumbe. En el otro lado del edificio, y comunicados con él, vemos que están las dos edificaciones que anteriormente hemos visitado y que tenían como funcionalidad la elaboración de alimentos panificables, indudablemente el personaje que vivía en esta casa controlaba un elemento importante de la población, la alimentación. Al edificio se accedería por su parte este a través de un pasillo que une una calle con otra, y tras superar el desnivel del pasillo mediante unas escaleras situadas en su centro y en frente de la puerta.

14.- Edificio para el culto

Continuando nuestro recorrido descenderemos por las escaleras que encontramos después de la puerta de entrada a la población y llegamos a una de las calles principales, en donde en su parte derecha se localiza un edificio que presenta unas paredes muy destruidas. No obstante, la presencia de un escalón que invade la calle para acceder a la puerta, así como un pasillo enlosado en frente de ella, denuncia que el edificio fue un lugar de importancia y singular dentro de la población. Entre sus elementos constructivos destaca la pared oeste, la cual se encuentra fabricada con dos grandes losas de piedra, lo que redunda en el prestigio de la edificación. Durante las excavaciones, en el centro de la habitación, se localizó una estructura muy destruida realizada con losas y barro, la cual tenía una forma cúbica, los pocos datos que tenemos nos llevan a pensar en un altar, como el aparecido en otros asentamientos ibéricos, aunque su estado de conservación no permitía muchas conjeturas. Si ello fuera así nos encontraríamos en el interior de un templo, y de allí el interés de singularizar el edificio como antes hemos visto. Además, en el pavimento de esta habitación se localizó el enterramiento de restos de dos recién nacidos, se trata de una sepultura secundaría, y posiblemente estemos ante un ritual fundacional del edificio. El espacio que se sitúa al lado este formaría parte del complejo templario, aunque quizás sería un espacio a cielo abierto.

15.- Vivienda

En frente del templo que hemos visto se encuentra la puerta de acceso a otra vivienda. Como viene siendo habitual la puerta presenta un umbral alto, lo que impedía la entrada del agua, pues tal y como hemos visto las calles servirían de desagüe para evacuar el agua de lluvia. La puerta nos da acceso a una pequeña dependencia que formaría el vestíbulo de la vivienda, y desde la cual accedemos a una más amplia que servía para el descanso de sus habitantes, alrededor de un hogar. Desde esta dependencia llegamos a otra situada en el centro de la manzana, es decir, no da al exterior, por tanto está completamente rodeada de otras edificaciones. En ella se localizó la gran parte de las vasijas de la vivienda, así como un hogar en el centro, por lo que se considera que sirvió de almacenaje de la vivienda, además al estar rodeado de otras edificaciones no estaría expuesto tan directamente a las inclemencias del tiempo, por lo que podría mantener una temperatura más estable, favoreciendo la conservación de los productos que se guardaban en el interior.

16.- El entorno

Continuamos el recorrido de la visita y llegaremos de nuevo a las escaleras de entrada al yacimiento. Desde este mirador podemos ver al pie de la colina un campo de olivos de forma triangular junto a la autopista, situado en donde hace dos milenios y medio se encontraba la necrópolis del poblado. El cementerio era como corresponde al ritual funerario ibérico, de cremación. El muerto con su indumentaria era quemado en una pira, y después sus restos óseos se recogían y lavaban para ponerlos dentro de una urna cerámica, y juntamente con algunas de sus pertenencias enterrarlo en el cementerio, el cual como era habitual se situaba junto a los caminos de acceso a las poblaciones. Este camino que atravesaba todo el llano venía del valle del Ebro, ya sea de Amposta o Tortosa, esta última la principal población de la región ilercavona a la que pertenecía el Puig de la Nau, para dirigirse hacia el sur, a la ciudad de Onussa y Sagunto.

(El Puig de la Nau – Benicarló- Visita d'un jaciment. Arturo Oliver Foix)

Creat per llujan el 16/10/2008
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